Hazel Grace Lancaster fue diagnosticada con cáncer de
tiroides fase IV que se expande a los pulmones, sin embargo, a base de un
medicamento experimental llamado Phalanxifor logró sobrevivir unos años más de
lo esperado. A pesar de ello, Hazel nunca dejó de considerarse una enferma
terminal. Es obligada por sus padres a asistir a un grupo de apoyo para chicos
que padecen algún tipo de enfermedad oncológica, donde conoce a Augustus Waters
(apodado Gus); un joven de dieciocho años que perdió su pierna derecha debido a
un osteosarcoma, sin embargo, se encontraba en remisión desde hace un año y
medio. Hazel lo convence de leer Un dolor imperial; su libro favorito, escrito
por Peter Van Houten, un bohemio norteamericano que residía en Ámsterdam, quien
no solía dar conferencias de prensa ni responder las cartas de sus admiradores.
Al finalizar su lectura, queda impactado por el abrupto final del libro; en
medio de una oración, dejando al lector repleto de dudas. Intrigado por saber
cómo continuaría la historia, consigue la dirección de correo electrónico de la
asistente de Peter Van Houten, Lidewij Vliegenthart, y junto con Hazel le
escriben cartas al autor. Él les responde que no les dirá que ocurre después
del final de Un dolor imperial a no ser que se vean en persona, por lo que los
invita a viajar a Ámsterdam. La propuesta llena de emoción a la joven, sin
embargo, su familia no podía costear el viaje. Lo cual, lleva a Gus a utilizar
el deseo que la fundación The Genies les entrega a los niños con cáncer y
decide usarlo para viajar con Hazel a Ámsterdam, a conocer al autor de la
maravillosa novela. A pesar de sentirse feliz por el viaje, Hazel le explica al
muchacho que no podían ser más que amigos, para evitarle el dolor de su muerte;
definiéndose a sí misma como una granada, que en cualquier momento puede
"explotar" y hacer sufrir a todos sus seres queridos tras su muerte.
Una noche Hazel se despierta con un dolor fuerte en la
cabeza. Ella pensaba que era un tumor, porque el cáncer se podía expandir, pero
sólo fue la falta de oxígeno y el líquido en sus pulmones lo que ocasionó todo.
Hazel es internada en la UCI. Después de recibir el alta y algunas consultas a
sus doctores, Hazel consigue el permiso para viajar a Ámsterdam con su madre y
con Gus. En el viaje de ida a Ámsterdam, Gus confiesa a Hazel que está
enamorado de ella y Hazel queda sorprendida pero no puede decirle que ella
también lo ama por miedo a lastimarlo en un futuro cuando ella muera. En la
primera noche en Ámsterdam, Hazel y Gus van a comer a un restaurante invitación
y cortesía de Van Houten. Al día siguiente, se encuentran con el autor, y se
descubre que su asistente, Lidewij, armó todo sin el conocimiento de Van Houten
con las esperanzas de que todo esto lo motivara para dejar de ser un alcohólico
y volver a escribir. Molestos por el comportamiento grosero de Van Houten, se
retiran de su casa. Al rato Lidewij Vliegenthart los alcanza y se dirigen a la
Casa de Ana Frank, donde Hazel y Gus se besan por primera vez, recibiendo el
aplauso de los visitantes que allí estaban. Poco tiempo después, Gus le pide a
su mejor amigo, Isaac, y a Hazel que le hagan un pre-funeral en el cual les
pide que escriban un discurso, simulando un velatorio. Ocho días después,
Augustus Waters muere. En medio del funeral Hazel se encuentra con Van Houten,
quien le explica que fue Augustus Waters quien le insistió en que asistiera a
su funeral, confesando que él tuvo una hija que murió hace muchos años de
cáncer. Ella fue su inspiración para el personaje principal, Anna, de Un dolor
imperial, y, que su grosería se debía en parte a que ella fue vestida idéntica
a Anna. Isaac le confiesa a Hazel que Gus estaba escribiéndole una carta con
sus pensamientos antes de morir, Gus antes de morir le envió esa carta a Peter
para que la escribiera mejor que el, y que la carta que le había dado a Hazel
era en realidad de Gus y no era de Peter. Hazel inmediatamente regreso a buscar
la carta para leerla…

El libro es sencillamente maravilloso. Desde las primeras
líneas conectas fácilmente con Hazel, con su forma de contarte su historia
(cargada de humor) y su vida. Es un lujazo seguirla a través de cada página, y
un placer conocer a Augustus. Tanto la narración como la historia son
impecables, y aunque en algunos momentos el libro es duro, destaca más por su
capacidad de hacer reir fácilmente, y porque es sencillo y profundo al mismo
tiempo. Todos los personajes, tanto los principales como los secundarios, están
perfectamente definidos, y es inevitable cogerles cariño. Además tiene algunas
frases preciosas y profundas, de esas que te encantaría pintar en la pared de
tu habitación para recordarlas cada día.

Para mí Bajo la misma estrella se me hizo algo muy fuera de
lo que comúnmente pasa en la actualidad porque no muchas personas como Hazel
tienen ese mismo don de esperanza que tenía gracias a Augustus y para mí es un
libro que en realidad te hace reflexionar y darte cuenta de que a veces las
cosas que ocurren no deben de afectar tu camino y no por tener cáncer o
cualquier otra cosa o por conocer a un tipo como Peter Van Houten que te
decepciona ya no tengas esa partecita de curiosidad y de un persona de buenas
esperanzas. Es un golpe muy fuerte para unos adolescentes que luchan por lo que
quieren, pero es una muy conmovedora historia.
Este libro me encantó porque te enseña muchas cosas. Por
ejemplo el valor de tus piernas, de tu respiración, de mirar siempre ese cielo
azul, y el valor de la vida. Gracias a este libro crecen amores que duran un
pequeño infinito, más grandes que otros pequeños infinitos porque cada palabra
puede ser un "siempre". Este libro nos enseña a ser guerreros y
héroes y empezar nuestra propia batalla. Hay que aprender a mirar más allá de
un hoy y aprender a mirar en un futuro. Este libro dice que siempre hay que
demostrar el amor y no privarse de ese placer, "El mundo no es una fábrica
de conceder deseos". Pero también sabemos que "No puedes escoger si
serás lastimado en este mundo, pero sí decidir quién te lastima". Estas palabras
dan a entender que siempre hay que luchar contra cualquier cosa.
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